Mi relación con los medios desde chica
Por Val JB
Primero que nada, empecé a llevarme bien con el Pájaro verde
conocido como Abelardo y su tan conocido equipo de marionetas que junto a un
grupo de niños trataban de hacerme entender los números, los colores, los animales, las formas de los
objetos, geometría etc. Poco a poco comenzaba a ver un poco más la televisión pero
no fue hasta 1990 que me entro el vicio por ésta.
En esa época habían unas series gringas buenísimas y las que
más recuerdo son: Los Años Maravillosos, La vida sigue su curso, Salvados por
la Campana y Mejorando la Casa. Fueron series que me marcaron porque recuerdo
que mis hermanos siempre las veían, y así fue como yo también, me trate de
adentrar al mundo de Kevin Arnold el eterno enamorado de Winnie Cooper ,
también sobre la amistad tan fuerte que tenían con Paul y ¿Qué tal el hermano
de Kevin? ese típico hermano mayor que trata de hacerle la vida imposible al
más pequeño. Cualquier parecido con la realidad es ¡pura coincidencia!
Después de haberme enfermado y de haber estado casi un mes en
casa; la televisión creo un vicio en mí en el cuál veía desde caricaturas,
series y programas.
Aunque evidentemente no puedo dejar atrás esas caricaturas
con las cuales pase largas horas de mí vida riéndome y compartiendo tiempo con
mi familia y mis amigos. Aquellas con las que solía reír como por ejemplo; el
correcaminos, la vuelta al mundo en 80 días con Elías Fogg, Paspartú y Maña de
Magaña; también los Looney Toones, Tom y Jerry, Los Simpson cuando estaban
dibujados de una forma muy “chafa”, incluso cuando no tenían los personajes que
tienen actualmente y la forma de aplicar el sarcasmo, que conforme pasaron los
años se hizo muy notoria. Sin lugar a dudas sufrió un cambio radical.
Recuerdo que antes los niños dejaban de jugar con juguetes
cuando cumplían 15 años, sin embargo; la forma de ver las cosas va cambiando
conforme el tiempo sigue pasando.
Los niños del mañana no son tan inocentes.
La televisión se ha encargado de dejar atrás el equilibrio en
una programación; en donde antes podías ver Mujercitas, Heidi, Candy Candy, Sandy
Bell, Capitán Planeta, Los Picapiedra, Papá Cavernícola e hijo, Garffield y sus
amigos, Los Halcones Galácticos, Los Thundercats, La liga de la Justicia, Las
Tortugas Ninja, Los Ewok, Los Snorquels, Fantasías Animadas de Ayer y Hoy, Dinosaurios,
Chiquilladas, La hora de los chavos e incluso las telenovelas infantiles como:
Carrusel de niños, El Abuelo y Yo entre otras.
Hoy en día la televisión ha dejado a un lado al público
infantil y se ha dedicado a los jóvenes y adultos.
La relación que he tenido con los medios me ha servido para
observar más allá de una serie, caricatura ó programa de televisión para
comprender mejor que día a día los programas como plaza sésamo siguen una misma
rutina pero no con el mismo encanto de hace años.
Cuando era pequeña quería ser maestra, después quería ser
veterinaria, luego psicóloga, después abogada hasta que al fin termine
estudiando comunicación y esto ocurrió gracias a un medio de comunicación
masiva que me encanta porque mientras vas es en auto, mientras cocinas, ahí
está listo para seducir a tus oídos a través de una voz sexy, divertida o
carismática que te dice ¡aquí estoy! ¡escúchame! ¡prende tu radio!
Mi interés por esta carrera surgió cuando un día escuchando
el radio, me llamo muchísimo la atención la voz de Sofía Sánchez Navaro.
Y un buen día viendo el programa de Cuando los Animales
Atacan una amiga y yo comenzamos a grabar programas en cassettes. Debo
reconocer que fue genial porque cada una aportaba ideas y ¿Qué necesitábamos? una
grabadora, música y la voz. Cada que jugábamos a ser locutoras de radio, nos
turnábamos para hacer los efectos de sonido, para hablar, contar chismes sobre
espectáculos, cultura y entre otras cosas también hacíamos comerciales.
Desde que empezamos a jugar a ser locutoras de radio dije:
“Yo quiero dedicarme a esto” mí amiga desistió y decidió que ella lo que quería
era ser abogada.
Un buen día recuerdo que un profesor nos dejó de tarea elaborar
una radionovela. Lo divertido de está situación es que era por equipos de 5
personas realmente me encanto trabajar en equipo, sentir ese apoyo y saber que
sí uno se equivoca se lleva a los demás entre las patas.
Mientras leíamos el guión para la radionovela, los errores
comenzaban a aparecer una y otra vez, sin embargo; el buen humor y la
disposición de todo el equipo fue lo que permitió entregar un gran trabajo.
La comunicación es de equipo, aquél quién quiera que sea,
debe aprender a valorar las capacidades de cada uno de sus compañeros. Debe
aprender que existirán personas que tengan el don de la palabra, otras que
puedan escribir con mayor rapidez, otras que tengan mejor oído para el audio e
iluminación, otros que serán mejores fotógrafos, camarógrafos etc..., pero
aquellos que sepan trabajar en equipo estarán satisfechos por haber logrado
trabajar con “ese” o “esa” que le dio un plus a ese trabajo.
Hoy en día casi no observo la televisión. Prefiero escuchar
la radio.
El mejor programa para mí era el de Toño Esquinca y La
Muchedumbre; este hombre tiene una capacidad impresionante de hacer del
sarcasmo algo elegante y divertido; me gustaría en un futuro tener un programa
como el de él.
Ahora es el momento de sacar a aquél niño interno que antes
veía caricaturas; pero también ahora es el momento de informarnos, de
preocuparnos más por lo que pasa a nuestro alrededor, es el momento de tomar
los periódicos, abrirlos, leerlos y compararlos. Es el momento de ver
noticieros y también compararlos. Es el momento de escuchar radio. Es el
momento de usar las nuevas tecnologías y valorar la antigüedad de las cosas.
Yo adoro al hombre que invento el telégrafo, teléfono, el
fonógrafo y ¡la radio! adoro a Samuel Morse, Alexander Graham Bell, Thomas Alba
Edison, Nikola Tesla y por supuesto a todos aquellos que contribuyeron a la
invención del radio.
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